La base de la arquitectura bioclimática es que la vivienda sea autosuficiente de impacto cero. Para esto, se deben seguir unos pasos como la elección del terreno, los materiales empleados para su construcción, la orientación de la vivienda, la obtención de energías limpias, etc…

Vamos a recordar el principal objetivo en este tipo de arquitectura,  es lograr un confort con el mínimo impacto ambiental. Si se combinan las fuentes de energía verdes y convencionales para el ahorro energético pero también los recursos hídricos, las viviendas bioclimáticas tienen un diseño inteligente para ganas en creatividad y eficiencia, estando aislada a la medida para lograr ese confort durante todo el año.

A continuación en el blog de Durmi os vamos a mostrar las 10 claves para conseguir un buen diseño de casa bioclimática:

Forma

Las viviendas bioclimáticas se tienen que adaptar al entorno natural para maximizar la eficiencia energética del entorno. Normalmente, este tipo de viviendas tienen una forma regular y compacta para mejor conservación de la energía.

Orientación

El principal objetivo es aprovechar al máximo el sol en invierno aunque siempre los beneficios dependerán del tipo de clima que se tenga. La fachada y el máximo de ventanas estarán orientadas al sur. La orientación menos adecuada es la oeste.

Ventilación

Tener una buena ventilación es ideal para conservar la temperatura tanto en invierno como en verano. La clave para climatizar la vivienda es combinar tres tipos de ventilación: la conectiva, la natural y la conectiva en desván. Es ideal para conservar la temperatura agradable dentro del hogar.

Jardín

Un buen diseño podría priorizar las especies en función de su adaptabilidad al entorno (las plantas autóctonas suelen ser más fáciles de cuidar y sería interesante plantar especies en extinción), de su necesidad de riego, durabilidad y creación de un pequeño ecosistema que atraiga biodiversidad. También es fundamental la disposición de los elementos y la cercanía de la fachada, tanto para bien como para mal.

Materiales

Los materiales siempre serán ecológicos y de bajo impacto ambiental por estar reciclados, por su misma naturaleza o por tener baja huella de carbono al ser de proximidad, evitando transportes.

Energías limpias

La energía solar permite climatizar la casa de forma directa (sistemas pasivos) o a través de paneles o tejas solares.

Ventanas

En las regiones calientes, se aconseja multiplicar el número de ventajas para conseguir luz natural y ventilación. Serán más eficaces las exteriores que las interiores para evitar el paso del calor. La fachada es muy importante y se deben tener en cuenta el tamaño y número de ventanas, balcones, etc.

Aislamiento

Para evitar los cambios bruscos de temperatura, se hace un uso estratégico de la masa térmica. Se recomiendan los cerramientos móviles como cortinas o persianas,  y el doble acristalado.

Habitabilidad

Debemos adaptar la casa bioclimática a nuestras necesidades, siempre sin salir del patrón de la actitud comprometida con el medio ambiente.

Agua

Optar por sistemas de almacenamiento de agua son buenas prácticas para el ahorro de esta. Por ejemplo, barriles que se instalan en el jardín y recogen agua de las bajantes o depósitos flexibles que la almacenan.