Desde Durmi os dejamos unos sencillos trucos para refrescar de manera natural tu vivienda durante los meses de verano. Son unas medidas muy prácticas y que nos evitarán pasar un mal rato de calor en casa. También ahorraremos dinero evitando depender de un aparato de aire acondicionado.

  • Escoger bombillas de tecnología LED: con ellas conseguimos mucha iluminación y producen menos temperatura. Este tipo de bombillas emite luz fría, por eso no nos dan calor. El consumo también es menor que las convencionales.
  • Aislar puertas y ventanas del calor: bajar las persianas durante las horas de más solar y abrirlas cuando se haya ido es el truco más efectivo cuando no se tiene aire acondicionado. Si por el contrario si que se dispone de el, si se cierran las puertas de las habitaciones que no se utilizan, concentramos el aire frío donde más nos interese.
  • Uso de los electrodomésticos: estos aparatos desprenden mucho calor, si se desconectan los que no se están utilizando conseguiremos una mejora en el ambiente de la casa. Logicamente, si evitamos encender el horno u otros que desprendan mucho más calor que el resto también estaremos mejor.
  • La ropa de cama de algodón, seda y satén: utilizar sábanas de algodón 100% para dormir puede ayudarte a combatir el calor. Además, puedes refrescar la sábana antes en un sitio más fresco, o poner en el congelador la almohada un rato de irte a dormir.
  • Agua refrescante: si tenemos jardín o terraza, fregar el suelo con agua fría ayuda a refrescar el ambiente y que sea más soportable el calor.