La luz natural en nuestra vivienda permite dar vitalidad, embellecer los espacios y ahorrar energía. Tener las estancias bien iluminadas es sinónimo de hogar cálido y acogedor, esto se consigue aprovechando al máximo la luz natural.

La iluminación es un factor clave en el buen acondicionamiento del hogar, si maximizamos el uso de luz natural en nuestra casa conseguiremos una estancia más saludable y sostenible. Esta entrada de luz solar lleva importantes beneficios para la salud porqué influye en nuestro estado anímico y rendimiento, y también para el ahorro económico que conseguiremos. La luz natural solo nos aporta beneficios, tanto en nuestra vivienda como en el trabajo. También a nivel de responsabilidad con el medio ambiente y con un gran ahorro energético.

A continuación, desde Durmi os proponemos una serie de consejos para conseguir esa luz natural tan deseada:

  • Ventanas y puertas: el tamaño de estas puede reducir el consumo de luz artificial de entre el 16% y el 20%. Las ventanas altas son las que generan más uniformidad en la iluminación. Las puertas con cristal hacen que haya fluidez de un espacio a otro y entra mejor la luz solar.
  • Obstáculos: se tiene que prestar atención a no obstaculizar las entradas de luz. Por ejemplo, evitar muebles o cortinas oscuras en las ventanas.
  • La distribución de la casa: lo mejor es destinar la luz solar a esos espacios donde se realizan tareas que necesiten más luz, así nos ahorraremos tener que utilizar la artificial.
  • Los colores: cuanto más claros mejor, los tonos suaves y pastel dan sensación de amplitud de espacio y mucha claridad. También es interesante emplearlos en techos y suelos.
  • Los muebles: cuanto más bajos sean mejor, porque permitirán el acceso de luz en la vivienda. De maderas claras o color blanco dan amplitud y luminosidad.
  • Los tejidos: lino, organza o gasa permiten la entrada de luz y no te hacen perder intimidad. Que estos sean claros, con los estampados o tupidos conseguiremos lo contrario a lo que buscamos.