Las nuevas tecnologías y materiales aplicados a los principios de la arquitectura bioclimática nos permiten disfrutar de nuestros espacios exteriores perfectamente aclimatados todos los meses del año. A diferencia de la arquitectura tradicional en la que siempre se han empleado diferentes tipos de pérgolas para protegernos del sol.

La pérgola bioclimática utiliza recursos naturales para utilizar el mínimo de energía posible y se basa en el diseño ecológico. Su principal función es la de aislar el espacio de la lluvia, el sol, el frío, el calor y los demás factores meteorológicos. Esta orienta las lamas en la posición que más convenga en ese momento. Las diferentes funciones que tiene como la orientación, el plegado, la luz, etc. Se pueden controlar con un mando a distancia para hacerlo todo más cómodo.

Para los meses más fríos, las lamas se cierran completamente y así impiden que entre el viento, el agua y también la nieve. Con este bioclimatismo, se crea como un efecto invernadero. En cambio en verano frenan el calor

La pérgola bioclimática es una solución muy efectiva para todos los meses del año, y además de ser tan funcional tiene un diseño bonito, elegante y se adaptan a cualquier espacio.