Construir con materiales ecológicos y coherencia respetando el medio ambiente nos proporciona muchos beneficios para nosotros y para los demás. Además, la arquitectura bioclimática está de moda. Desde Durmi os ponemos en situación.

Este tipo de construcción tiene muchas opciones para aplicar, aunque todas siguen un patrón: diseñar los edificios teniendo en cuenta las condiciones climáticas del hábitat, aprovechando los recursos naturales como son el sol, la lluvia, el viento, la flora… De este modo se reducen los impactos ambientales reduciendo al máximo la utilización de energías.

La construcción bioclimática va ligada con la construcción ecológica, es decir, los recursos que utilizan son responsables con el medio ambiente. El diseño de estas estructuras es esencial para generar la máxima calidad ambiental y dar la máxima eficiencia con la mínima inversión:

  • Este tipo de arquitectura tiene muy en consideración factores como la naturaleza, el ambiente, la humedad, la temperatura…
  • La orientación es esencial para aprovechar los impactos climáticos como la lluvia, el sol, el viento, los ruidos, la luz natural…
  • El diseño arquitectónico y la tecnología serán los que hagan que los espacios interiores de la vivienda tengan buenas condiciones para vivir.

Los cuatro puntos clave para una buena adaptación de la temperatura en un proyecto bioclimático son:

  1. La orientación
  2. El aislamiento térmico con materiales y técnicas específicos
  3. La ventilación cruzada
  4. La luz y protección solar