En un 30% de las viviendas se tiene problemas para enfriar el ambiente en verano, esto es a causa de la pérdida de frío en el interior o por la falta de instalaciones. Dos de cada tres viviendas en España no tienen aire acondicionado y del tercio que resta, únicamente un 10% tiene aire en todas las habitaciones. Aunque cada año el número de aparatos vendidos en España va en aumento.

Si se detectan y solucionan las fugas de calor se nota una mejoría importante, este calor suele entrar por las ventanas. El uso de aislantes térmicos, lamas, celosías…son medidas eficaces para evitar la entrada de luz solar y también para que no se escape el frío acumulado. Esto ayudará a mantener la temperatura agradable y estable dentro de la vivienda durante las horas de mayor calor y así también se conseguirá un gran ahorro energético. La distribución de las habitaciones y los muebles también ayuda a generar corrientes de aire si no se dispone de aparatos de aire acondicionado.

Los niveles de eficiencia energética y sostenibilidad en España tienen influencia directa en la capacidad de conservar la temperatura. Con esfuerzo, un 1% de las viviendas tienen un nivel de eficiencia energética de A que es la máxima calificación. Solo el 16% la obtiene entre A y D. Esto son unos niveles muy bajos.

Los compradores cada vez son más exigentes en el momento de adquirir una vivienda que no cumplan con sus expectativas creadas. Buscan unas instalaciones y prestaciones en la vivienda para vivir de manera confortable, y más aún dependiendo la zona de España dónde se quiera vivir. Hay comunidades autónomas muy calurosas, sobretodo en el sur de la península.