En el mundo existen numerosas maravillas arquitectónicas que han superado toda expectativa. Para muestra bastan las impresionantes y elevadísimas torres que sea han erigido en ciudades como Taipei y Shangai.

Yendo hacia adelante (y muy arriba), se encuentra el Burj Khalifa, la última gran mega torre de la que se tiene registro en el planeta.

Ubicado en Dubai en los Emiratos Árabes Unidos y con sus poco más 820 metros de altura, el Burj Khalifa se considera hoy por hoy, el edificio más alto del mundo.

La cabeza en las nubes

El Burj Khalifa es el mayor logro y la cabeza de un complejo comercial de lujo conocido como Downtown Dubai que se eleva en una zona clave de Jeque Zayed, una súper avenida que atraviesa el centro de Dubai de manera transversal.

El diseño del Burj Khalifa, que se estrenó con bombo y platillo en el año 2010 reventando la marca de mayor altura impuesta por la torre Taipei 101 en Taiwán, es obra del arquitecto estadounidense Adrian Smith, que ya era conocido por su trabajo en el hotel Trump Tower de Chicago propiedad de Donald Trump.

El proyecto total del complejo que alberga al Burj Khalifa tuvo un costo aproximado de 20 000 millones de dólares que fueron financiados casi en su totalidad por la familia de Mohamed Bin Rashid Al Maktum, actual primer ministro de la federación árabe.

A la altura de las circunstancias

La espectacular torre de moderno diseño piramidal está recubierta de paneles de cristal, y cuenta con dos de los miradores más impresionantes del mundo (ubicados en el piso 124) que ofrecen una vista de 360 grados de la ciudad. La mayor parte de los interiores del rascacielos están ocupados por oficinas comerciales, aunque alberga también a numerosos apartamentos de lujo y al hotel Armani, derivado de la firma italiana de ropa, que es único en el mundo.

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