Dada su antigüedad, puede que este sea uno de los edificios más fotografiados de Manhathan. Un buen turista que se precie, no puede dejar la ciudad de los rascacielos sin llevarse una instantánea del edificio Fuller o edificio Flatiron de New York, que debe su primer nombre al fundador de la empresa que financió la obra y fallecido en 1900, dos años antes de su inauguración.

Emblema de la ciudad

Haga frío o calor, llueva, granice o nieve, muchos curiosos que llegan por vez primera a la capital financiera, hacen su parada obligada en mitad de la calle 23 -aún a riesgo de perder la vida a causa de un atropello-, con el único objeto de tomar una buena perspectiva de este edificio en cuña, que recuerda a una plancha de aquella época -parecido al que debe su nombre más conocido: flatiron– y con el que lo bautizaron los neoyorquinos de la época. Tanto es así que toda la zona que queda alrededor del edificio actualmente se denomina Distrito Flatiron.

La construcción de esta emblemática torre de 87 metros de altura divididos en 21 plantas, finalizó prácticamente recién estrenado el siglo XX, exactamente en 1902 y fue declarado un Hito Histórico Nacional de los Estados Unidos el 29 de junio de 1989.

El diseño de este rascacielos de su época fue realizado por Daniel Burnham, arquitecto de la Escuela de Chicago. Con la construcción de este edificio, símbolo del poder económico, se pretendía dejar patente el inicio de una nueva época, la era industrial.

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