El gran salto que ecologistas, arquitectos y ciudadanos preocupados por el ambiente hemos estado esperando en el ámbito de la arquitectura verde, podría estar disponible para la construcción regular en los años y son suerte, en los meses que vienen.

Esto gracias a un proyecto que renovaría de cabo a rabo la tendencia  y rompería con todos los esquemas impuestos con nobleza por los proyectos de arquitectura verde que hasta conocemos. Hablamos de los edificios “autoventilables”

Más que aire acondicionado y refrigeración

Y es que gracias al descubrimiento de una nueva y revolucionaria tecnología, ya podría ser posible producir una película sintética compuesta a base de proteína de seda recargada de cloroplastos, que no son otra cosa que las células vegetales que permiten que las hojas verdes de la plantas transformen la luz solar y el dióxido de carbono en oxígeno durante la fotosíntesis.

El plan a seguir con este innovador material desarrollado por el ingeniero británico Julian Melchiorri, consiste en utilizarlo para recubrir las superficies de los edificios, no sólo para hacerlos mucho más frescos y agradables durante el verano (la luz solar se aprovechará y no será transformada en calor como sucede cuando irradia sobre el concreto en estado regular) sino que será posible que las estructuras produzcan oxigeno de calidad para quienes los habitan y también para la ciudad en la que se alzan.

La película con proteína de seda también reducirá la erosión en la superficies limitando los gastos de mantenimiento y alargando la vida útil de los edificios.

Nuevos pulmones para nuestras ciudades

Con este grandioso avance, será posible generar más oxígeno del que se consume en las ciudades superpobladas y sobre todo, será posible mejorar constante y progresivamente la calidad del aire en todo el globo.

Imagen cortesía de www.asturnatura.com. Todos los derechos reservados.