Los Jardines Colgantes de Babilonia estuvieron entre las Siete Maravillas del Mundo de su época y fueron construidos durante el reinado de Nabucodonosor II,  a orillas del Río Éufrates, en el territorio de la antigua Mesopotamia.  He aquí algunos detalles de la arquitectura de los Jardines Colgantes de Babilonia.

Para regar las plantas, se llevaban aguas del Río Éufrates, que pasaba por las faldas de las montañas. El jardín albergaba palmeras y árboles frutales como el de coco y el dátil, por lo que era un lugar sobresaliente en las llanuras de Babilonia, donde no había ese tipo de plantas.

Características de los Jardines Colgantes de Babilonia

La ubicación de los Jardines era junto al Palacio del Rey, que estaba continuo al río, con el fin de que los viajeros pudieran contemplarlos, pues tenían prohibido el acceso al pueblo. Había un depósito de agua en la más alta de las terrazas desde donde corrían varios arroyos.

¿Eran colgantes?

Se llamaban Jardines Colgantes pero no era que colgaran precisamente, sino que sobresalían como sucede en los casos de los balcones y de las terrazas. De acuerdo al geógrafo griego Estrabón, los Jardines Colgantes tenían terrazas abovedadas, que se alzaban unas sobre otras y descansaban sobre pilares cúbicos.

Las terrazas estaban ahuecadas y rellenas de tierra para que pudieran plantarse árboles grandes. Los pilares, las bóvedas y las terrazas estaban construidos con asfalto y ladrillo cocido. Actualmente este lugar se encuentra en Irak y las excavaciones arqueológicas descubrieron la construcción abovedada con paredes gruesas más una irrigación cercana al palacio meridional.

Recientemente se descubrieron paredes de 25 metros de espesor que se piensa pudieron estar escalonadas en forma de terrazas, tal como se describen en los textos griegos, aunque aún no se comprueba esta teoría.

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