Las viviendas cada vez son más ecológicas y renovables con instalaciones casi invisibles y cómodas para el usuario, además de económicas. Energía eólica, solar, hidrotérmica y oceánica, hidráulica, geotérmica, aerotermia… Las energías renovables están a la orden del día y el sector inmobiliario ha tomado la iniciativa.

 El último hito en las fuentes renovables en el hogar es la aerotermia. Gracias a la entrada en vigor de los reglamentos derivados de la Directiva Erp del 23 de abril de 2009 sobre el diseño ecológico y la directiva del etiquetado energético, la aerotermia, que consiste en que una bomba de calor recoja el aire caliente natural y lo transforme en energía, se ha convertido en lo más vendido en el sector de fabricantes de calefacción.

La energía generada por el calor natural del aire, que está presente en todas las viviendas, es aprovechada para cubrir la demanda de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria necesaria para el día a día en un hogar.

El calor del aire es recogido por una bomba de calor, una máquina que hace pasar ese aire caliente por un circuito de gases ecológicos y después pasarlos a un intercambiador, transmitiendo la energía generada a los circuitos de agua caliente y calefacción de la casa o invirtiendo el proceso, utilizándolo como sistema de refrigeración en los meses de verano.

Este circuito se basa en el principio de la aerotermia: se recupera del aire exterior la energía térmica existente y lo hace pasar por un circuito lleno de refrigerante ecológico. Esto tiene muchas ventajas: aparte de cubrir la demanda de calefacción y agua caliente, es una energía que no contamina, sencilla y segura, con un sistema compacto, ya que no necesita ningún depósito de almacenamiento de combustible. Además, pueden instalarse tanto en nuevas viviendas como en viviendas existentes actualizando los sistemas ya presentes en el hogar. Todo esto se traduce en ahorro energético.

Según la Guía Práctica de la Energía del IDAE, las instalaciones de calefacción suponen un 67% del consumo energético en España, por lo que para ser más eficientes en 2020, los edificios tendrán que generar la misma cantidad de energía que la que consumen. Estas bombas de calor son capaces de ahorrar hasta un 60% respecto a otros sistemas, además de reducir el efecto de gases invernadero. Esta energía renovable es la opción perfecta para ahorrar.

Fuente: Expansión