Es un hecho que, cada vez con más frecuencia, las personas abandonan las zonas rurales o aisladas para instalarse en grandes ciudades.
Las consecuencias de estos traslados son muy evidentes: las ciudades están cada vez más masificadas, el número de edificios y zonas residenciales crece de forma frenética y resulta complicado respirar algo de aire puro en medio de la ciudad.

Por estos motivos, en el Blog de Durmi de hoy comentaremos los beneficios que aportan las zonas verdes a las grandes ciudades y por qué motivos es necesaria su proliferación.

Un pulmón para la ciudad

Tal vez todos conozcamos este beneficio. Las grandes zonas verdes actúan como pulmones: transforman grandes cantidades de dióxido de carbono en oxígeno, contribuyendo así a disminuir los altos niveles de contaminación que suelen concentrarse en los núcleos urbanos y a mejorar la calidad del aire.

Fomentan la actividad física

Es evidente que el hecho de contar con un espacio natural cerca de sus hogares provoca que los habitantes de las grandes urbes incrementen sus actividades físicas.

Un buen ejemplo es Central Park, en la ciudad de Nueva York: el recinto es prácticamente el único lugar dónde los neoyorquinos pueden practicar deporte al aire libre.

Mejoran las relaciones sociales

En línea con el punto anterior, las zonas verdes fomentan la interacción entre los individuos i la creación de vínculos entre ellos.

Conocer a alguien que comparte tu pasión mientras practicas running, coincidir con otras personas que pasean por las mismas zonas que tú… Las posibilidades de entablar nuevas relaciones son muy altas cuando nos rodeamos de elementos naturales.

Beneficios para la salud

Según varios estudios realizados, tan sólo el hecho de permanecer en una zona verde durante un corto periodo de tiempo aumenta la autoestima, la sensación de bienestar y la satisfacción con uno mismo.

Además, le depuración del aire influye directamente en la salud y la longevidad de los que están alrededor de estas áreas naturales.

Su papel en el futuro

Todo hace indicar que durante los próximos años o incluso décadas las ciudades seguirán creciendo de forma rápida y, quizás, descontrolada. Si esto ocurre será de vital importancia mantener las zonas verdes urbanas ya existentes y fomentar la construcción de nuevas instalaciones naturales.

Según la O.M.S, deberían existir 9m2 de zonas verdes por cada habitante. En el mismo artículo, la organización señala que, si la población mundial sigue aumentando, será prácticamente imposible alcanzar esas cifras.

Y tú, ¿crees que es necesaria la existencia de grandes zonas verdes en las ciudades más pobladas?

Fuentes:

www.greenscreen.media

www.salud180.com

www.misticopark.com