Los cuidados para el toldo

Lluvias, viento y otoño parece que van de la mano, es por eso que se tienen que extremar las precauciones y los cuidados para tu toldo. Durante esta estación hay diferentes factores que se convierten en los principales enemigos de estos y los debemos tener en cuenta si no queremos que se dañe el tejido y los automatismos de nuestro toldo:

  • El viento es uno de los enemigos del toldo en otoño, puede provocar daños en los herrajes y en la lona. Es aconsejable cerrarlos porqué sino el viento podría hacer efecto globo y romperse o causar desperfectos.
  • Es en esta época cuando las hojas de los árboles caducos se renuevan y caen las hojas antiguas para dejar paso a las nuevas. Estas pueden caer encima de nuestro toldo y provoca suciedad y bacterias.
  • Las ramas también tienden a caerse de los árboles, en gran parte a causa del viento y la lluvia. Hay que ir con cuidado porque pueden rajar las lonas de nuestro toldo o incluso a doblar los herrajes.
  • La lluvia en otoño es cuando más abunda y es importante tenerlo recogido cuando esto ocurra para que no se hagan charcos en la tela y no se deformen ni la lona ni los herrajes.

Algunas recomendaciones para alargar la vida de nuestro toldo:

  • En días de lluvia recogerlo porqué el peso del agua que se acumula y la humedad no son buenos para la lona de los toldos.
  • Si se ha mojado lo mejor es intentar quitar el agua acumulada y dejar que se seque porqué si el toldo se recoge en húmedo es muy probable que quede manchado y con moho o óxido.
  • Si se congelan los herrajes por nieve o fuerte frío, debemos esperar a que se descongelen para poder utilizarlo.

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