Si alguna vez te has preguntado qué puedes hacer para contribuir a erradicar el cambio climático, proteger el planeta y preservar los recursos naturales… ¡La ecología doméstica es tu respuesta!
Esta práctica comprende diferentes acciones que se pueden llevar a cabo a nivel doméstico y que resultan positivas para la preservación del planeta.

En el Blog de Durmi de hoy, hablaremos sobre algunas de estas acciones y sus beneficios para el medio ambiente.

Pásate a la biomasa

La biomasa funciona como combustible para chimeneas, calderas, estufas o cocinas, quemando materia orgánica.

La opción más tradicional es la leña, pero hoy en día existen los denominados pellets; pastillas hechas a base de cáscaras de frutos secos, huesos de aceituna y otros elementos que resultan muy eficientes.

Gestiona el consumo de agua

Como ya sabemos, el agua es uno de los bienes más preciados del planeta; la consumimos constantemente en nuestro día a día y en la mayoría de los casos, en exceso o de forma irresponsable.

Sin embargo, existen multitud de acciones que podemos realizar en casa para acabar con el consumo excesivo de agua:

  • Coloca un depósito pluvial: este tipo de recipientes se encargan de recoger el agua de lluvia para utilizarla en otras actividades como, por ejemplo, el riego de plantas o la hidratación de las mascotas.
  • Usa limitadores de caudal: estos sencillos y económicos utensilios pueden reducir el consumo de los grifos hasta en un 50%. Se colocan de forma manual y no influyen en el funcionamiento de la grifería.
  • No olvides los aireadores: a diferencia de los limitadores, estos aparatos reducen la cantidad de agua que expulsa el grifo, consiguiendo así grandes niveles de ahorro. Es posible notar un descenso en la presión del agua.
  • Cisternas de descarga variable: este tipo de cisternas cuentan con dos opciones de descarga, una corta y una larga. Hoy en día, suelen instalarse en nuevas construcciones inmobiliarias por el gran ahorro que suponen y por su contribución al consumo responsable.

No malgastes energía

En muchos casos, forzamos a nuestra instalación eléctrica a hacer un mayor consumo de energía. ¿Cómo? La respuesta es muy sencilla: las puertas, ventanas, techos y suelos con bajos niveles de aislamiento suponen pérdidas de, por ejemplo, calor. Estas pérdidas, a su vez, provocan un aumento en el consumo de energía.

Para evitar estas fugas, es recomendable realizar mejoras en los sistemas de aislamiento con la colocación de ventanas de doble cristal o mediante la rotura del puente térmico.

Por otro lado, y siempre que sea posible, escoger electrodomésticos con eficiencia energética A+ o superior resulta positivo tanto para el medio ambiente como para la economía del hogar, al igual que el uso de bombillas LED.

Ahora que ya conoces los gestos que puedes realizar para contribuir a el cuidado del planeta y preservar los recursos, es momento de que la economía doméstica llegue a tu hogar.

Fuentes:

www.elmueble.com

www.ecofrog.es

www.soliclima.es