En muchas ocasiones cuando pensamos en contaminación medioambiental pensamos únicamente en los vehículos, pero también debemos tener en cuenta otros factores como los edificios que consumen entre el 20 y 50% de los recursos físicos dependiendo del entorno dónde se encuentren.

El mundo de la construcción es un gran consumidor de recursos naturales como minerales, agua, madera y energía. Incluso una vez los edificios construidos, siguen siendo una causa directa de contaminación por las emisiones que producen y por el impacto en la tierra.

La arquitectura sostenible tiene en cuenta el impacto medioambiental, el consumo de recursos y los riesgos específicos para la seguridad de las personas. Así pues, vamos a conocer que tipos de productos se escogen en la construcción de forma responsable

En construcción, los materiales ecológicos son aquellos en los que, tanto para su fabricación, como para su colocación y mantenimiento, se han llevado actuaciones con un bajo impacto medio ambiental.

Deben ser duraderos y reutilizables o reciclables, incluir materiales reciclables en su composición y proceder de recursos de la zona donde se va a construir (deben ser locales). Además, estos materiales han de ser naturales (tierra, adobe, madera, corcho, bambú, paja, serrín, etc…), y no se deben alterar con frío, calor o humedad.

Los materiales sostenibles tienen que tener una alta durabilidad, y pueden incorporar diferentes tecnologías, como captar energía, que capten CO2 eliminando contaminación… Se usan cuando a largo plazo tienen un coste medioambiental menor al de los materiales naturales.

Los materiales más usados en arquitectura sostenible:

Pinturas y tratamientos para madera: deben ser naturales, sin sustancias que perjudican la capa de ozono, sin disolventes ni otros productos químicos.

Materiales ecológicos para la construcción: la madera es el material con el menor impacto ambiental en su producción y ciclo de vida, y ha de ser certificada para asegurarnos de su producción y origen sostenible.

Materiales sostenibles para aislamientos: son aquellos totalmente reciclables y compostables, como por ejemplo la celulosa, que puede producirse a partir de periódicos o papel que se desechan. No deben generar residuos, y deben conseguir la máxima eficiencia al regular la temperatura.

Fuente: sostenibilidad.com