El castillo de Dublín, actual centro principal de eventos de estado que fuera la antigua sede del gobierno británico en Irlanda (antes de la declaración de independencia en 1922), abraza en sus muros decenas de veces reconstruidos, toda la historia de una de las ciudades más antiguas de Europa.

La historia narra que la estructura medieval original de esta majestuosa construcción fue erigida sobre los restos de un asentamiento vikingo que databa (en el momento de construcción) del siglo X. Se calcula que el castillo fue iniciado a principios del siglo XII.

El castillo de Dublín: una gema oculta

Albergando una enorme cantidad de salas que conservan decorados originales y objetos que recuerdan la historia de Irlanda de al menos los últimos cinco siglos, el castillo de Dublín es una de las estructuras más curiosas del mundo debido a que reúne en sus fachadas numerosos estilos arquitectónicos que corresponden no sólo a los numerosos periodos de remodelaciones a los que el complejo fue sometido, sino también a los diversos periodos de evolución y reconstrucción histórica y política del país.

Es así como cerca de la torre medieval que aún se conserva desde el siglo XII, se puede observar la fastuosa torre Bedford de estilo georgiano que fue erigida en la década de 1760 junto con dos puertas con arcos  conocidas como la Fortaleza y la Justicia. El contraste continúa con la Séipéal Ríoga o Iglesia de la Santísima Trinidad, una capilla anglicana de estilo neogótico diseñada por Francis Johnston que eclécticamente se complementa con una serie fascinante de edificios victorianos originales de 1830.

El castillo se encuentra abierto al público para visitas y es una de las locaciones de la exitosa serie de drama/horror “Penny Dreadful”.

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