¿Alarma a las 12 de la noche para poner la lavadora? ¿Calefacción solo a partir de las 7 de la tarde? Te aconsejamos dejar de mirar tu reloj, es hora de mirar al frente. Porque la clave del ahorro energético en el hogar es atemporal y lleva el sello de los productos de protección solar de Industrias Durmi.

Siempre hay que tratar de minimizar el coste de las facturas del consumo de energía, más aún ante la cuesta de enero. Pero la estrategia de ahorro debe ser más bien a largo plazo, prescindiendo de soluciones provisionales. Y ahí entran en escena los sistemas de protección solar, un concepto que engloba todos los productos de Durmi.

Entre ceja y ceja tenemos el compromiso de lograr la gestión más eficiente posible de la luz solar. No solo para proporcionar un espacio interior atractivo y de gran luminosidad. Nuestras lamas para ventanas y celosías a medida garantizan el máximo aislamiento térmico y, por lo tanto, una enorme capacidad de ahorro energético. Te lo explicamos con datos.

La fórmula #365: ahorro energético en invierno y en verano

Los beneficios de nuestros productos se prolongan los 365 días del año. En los meses de frío, ante temperaturas bajas, las lamas y celosías de aluminio, madera o PVC ofrecen la posibilidad de sacar el máximo partido a la luz natural. Esta ventaja permite prescindir de la luz artificial durante gran parte del día y mantener un confort térmico adecuado en la vivienda, suavizando la temperatura hasta alcanzar los 20º. De esta manera, la vivienda reduce su huella energética, ya que sus habitantes no tendrán tanta necesidad de encender la luz o la calefacción.

Nuestros sistemas de protección solar de ventanas son tan versátiles que se adaptan con naturalidad una vez empiezan a aumentar las temperaturas a finales de la primavera. En los meses de calor, los beneficios de las lamas de Durmi se multiplican. En el siguiente cuadro te mostramos el gran contraste de temperaturas en el interior si se utiliza o no un sistema de protección solar con lamas.

Cuadro de protección solar

Aún hay más: a estas funcionalidades conviene agregar la ventilación natural que propician nuestros productos de protección solar de edificios sin perder el confort térmico. De esta manera, las lamas bioclimáticas con sello Durmi son el mejor aliado para evitar la propagación del coronavirus en reuniones familiares o de negocios en espacios cerrados, compatibilizando la entrada de aire natural con una temperatura agradable.

Lamas - Protección solar

En una habitación, por ejemplo, una temperatura sofocante de 30 grados en el exterior se puede reducir hasta los 20º si las lamas están ubicadas en el exterior (en la foto, las lamas Dutec 110s de aluminio).

 

La pérgola de Durmi, la mejor protección solar en tu terraza

En nuestra gama de arquitectura bioclimática, cabe añadir los productos de protección solar en el exterior. Para conciliar la entrada de aire fresco con un correcto aislamiento térmico en jardines y terrazas, la solución pasa por instalar una de nuestras pérgolas bioclimáticas o pérgolas retráctiles. Además, la pérgola puede incorporar un calefactor y un cerramiento de vidrio lateral, complementos que logran templar la temperatura exterior hasta un abanico entre 20 y 25º.

Pérgola bioclimática - Protección solar

Nuestra pérgola bioclimática es la solución ideal para evitar la propagación del coronavirus. Garantiza la ventilación natural sin perder el confort térmico.

El feedback que recibimos tanto por parte de particulares como de restauradores y hoteleros es ilustrativo: la mayoría de ellos elogian la mayor capacidad de ahorro energético de su negocio o vivienda después de instalar nuestra pérgola bioclimática en su terraza. En definitiva, tanto nuestras lamas y celosías como pérgolas son sistemas de protección solar que garantizan un aumento considerable de la eficiencia energética en edificios. Con una construcción sostenible, ganas tú, ganamos todos.