¿Cómo cubrir la terraza en invierno? ¡Estas son tus opciones!

Cuando llegan las bajas temperaturas, a veces la terraza queda en el olvido, pues por el frío, no nos apetece estar fuera hasta que llega el buen tiempo con la primavera, y eso es una pena.
Existen varias formas de cubrir una terraza en invierno para poder disfrutarla incluso si está nevando, ya sea instalando una pérgola bioclimática adosada o un techado que evite que la nieve o la lluvia os fastidie la experiencia de estar fuera. Claro que hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de elegir el tipo de “cobertura” que pondrás.
A lo largo de este artículo te explicaremos como cubrir la terraza en invierno, cuál de todas es la mejor opción según el clima de tu zona, y así poder disfrutar del exterior, pero convirtiéndolo en un rincón cálido y protegido del clima exterior.

¿Por qué cubrir la terraza en invierno?
Nadie ha dicho que la zona exterior de la vivienda solo pueda disfrutarse durante los meses de verano. De hecho, se puede usar todo el año si la cubres de la forma adecuada, y te explicamos por qué:
Amplias los metros útiles de la vivienda
¿Quién ha dicho que la terraza solo sirva para tumbarse a la bartola para coger calor en verano o para pequeñas reuniones? Puede usarse para mucho más como un despacho, un comedor exterior… O puedes cerrarla por completo y ganar metros para la vivienda, sumándola, por ejemplo, al salón o la sala de estar.
Ganarás en eficiencia energética
Al cubrir la terraza, esta actuará como una cámara de aire, o colchón térmico si lo prefieres, reduciendo el impacto directo que tiene el viento y el frío invernal y el abrasador sol del verano en los muros y ventanas de la habitación contigua.
De esta forma, conseguirás mantener una temperatura interna en la vivienda de forma estable, lo que se traduce en un menor consumo de calefacción a final de mes.
Protección del mobiliario exterior
¿Tienes muebles de exterior en la terraza? Aunque sean aptos para estar en la zona de fuera de casa, si vives en una zona en la que es habitual las fuertes lluvias o el calor abrasador, con el paso del tiempo perderán color, se oxidarán o estarán llenos de polvo y suciedad.
Al cubrir la terraza con una protección, podrás guardar estos muebles y protegerlos. Además, también actuará como barrera protectora para el suelo, las barandillas y las paredes de tu vivienda.
Mejora el bienestar emocional
La falta de luz solar en invierno puede afectar al estado de ánimo. Tener una terraza cubierta te permite seguir disfrutando de la luz natural y de la sensación de amplitud visual sin pasar frío. Es el lugar perfecto para tomar un café por la mañana o leer un libro mientras escuchas la lluvia, pero estando totalmente protegido y seco.
¿Cómo puedes cubrir la terraza en invierno? ¡Estas son tus opciones!
Está claro que no es lo mismo cubrir una pequeña terraza que hacerlo con la de un ático, del mismo modo que hay que tener en cuenta la temperatura y los cambios de clima de tu zona para tomar una decisión.
Veamos las opciones que tienes para cubrir la terraza durante el mes de invierno:

Pérgola bioclimática adosada
Sin lugar a duda, es la mejor opción, además de que te puede servir tanto para el invierno como para el verano.
Una pérgola adosada es aquella que se integra en la fachada de la vivienda, con una estructura de aluminio que incorpora un sistema de lamas orientables, o retráctiles, con la que podrás gestionar el microclima de la terraza.
Si bien supone una gran inversión, piensa en sus puntos fuertes:
- Es la opción más versátil, y al instalarla, revaloriza el valor de la vivienda.
- Sirve tanto en invierno como en verano.
- Puedes abrir el techo los días soleados.
- Cuentan con sensores para cerrar el techo cuando empieza a llover.
- Drena el agua de lluvia del techo a través de sistemas de evacuación de agua invisibles.
- Al estar fabricadas de aluminio, tienen una gran resistencia y apenas requieren de mantenimiento.
- Puedes elegir entre varios acabados, como la madera.
- Hay de diferentes medidas, así que puedes cubrir por completo la terraza o solo una parte.
- Puedes cerrar la pérgola por lo lados, para conseguir mayor privacidad.
- Algunas pérgolas bioclimáticas incorporan calefacción, así que puedes calentar el interior y estar fuera, sin importar el frío que haga.
Cortinas de cristal
Otra opción es optar por cortinas de cristal, que más que una cubierta, es un complemento instalado sobre una estructura, es decir, paneles de vidrio templado, pero sin perfiles de aluminio verticales.
Lo mejor de todo es que este cerramiento invisible no parece que le esté robando espacio a la terraza, por lo que es perfecto para terrazas pequeñas o sino quieres que llame demasiado la atención.
¿Sus puntos fuertes?
- Como no tiene marcos entre los cristales, no perderás las vistas del exterior.
- Actúan como un aislante acústico del ruido de la calle, así que cuando la cierres, conseguirás un espacio de paz absoluto.
- En verano las puedes plegar a un lateral, ocupando muy poco espacio, haciendo que la terraza esté completamente abierta.
Toldos
Pasamos a la tercera opción, que son los toldos, pudiendo poner el clásico toldo enrollable o que sea de tipo cofre. Este último suele ser el preferido de muchos, pero son los que más fácilmente se rasgan así que tendrás que cambiar la lona frecuentemente.
En lo referente a sus puntos fuertes:
- Es la opción más barata y apenas requiere trabajo para instalarlos.
- Cuando no lo quieras usar porque hace buen tiempo, lo recoges y apenas llama la atención.
- Puedes instalar toldos con sensores de viento para que se recojan solos cuando noten viento.
Su mayor problema es que no se puede cerrar la zona a su alrededor, así que si hace mucho viento o lluvia, no podrás estar fuera.

Techos fijos
La última opción es instalar un techado, generalmente es de aluminio, madera o policarbonato, si lo que quieres es una cubierta sólida pero ligera. Es decir, es similar a lo que se suele instalar en los patios de luces interiores.
Sus puntos fuertes:
- No sobrecargan la estructura, ya que son muy ligeros.
- Apenas requieren mantenimiento y el material aguanta muy bien.
- Si eliges el de policarbonato permite el paso de la luz, pero filtra los rayos UV para que no pase el calor al interior de la vivienda.
- Son más o menos igual de baratos que los toldos.
¿Qué opción deberías elegir?
Seguramente estás pensando que como solo lo quieres para los meses de invierno, no vale la pena preocuparte mucho y escoger la más barata como los toldos o el techado.
Pero desde Durmi, te aconsejamos que pienses a largo plazo. Sí, en invierno hay que preocuparse de las bajas temperaturas, las lluvias y la nieve. Pero, ¿y el resto del año? Cada vez son más frecuentes esos meses calurosos que hace que sea inviable estar en el exterior, aunque sea cinco minutos, estropeándote la experiencia de estar tranquilamente en tu terraza aprovechando esos largos días de luz.
Así que, la mejor idea, es la instalación de una pérgola bioclimática que puedes usar todo el año. Ya te hemos mencionado todo sus puntos fuertes, pero, aparte, tienen otras muchas ventajas, como, por ejemplo:

- Domótica de última generación con el que controlar la pérgola desde tu smartphone. Podrás abrirla o cerrarla aunque no estés en casa.
- Puedes incluir un sistema de sonido, para disfrutar de tu música preferida cuando estés en la terraza.
- En lugar de una terraza, puedes instalar un cenador bioclimático en la terraza y así tener un lugar en el que disfrutar de vuestras cenas en el exterior.
- Si decides instalarla con iluminación LED, servirá para crear un ambiente muy romántico para las noches.
- Con un buen cerramiento, tendrás una habitación extra en la vivienda, que incluso puede convertirse en un dormitorio exterior para los meses más calurosos.
- En verano, al abrir el techo, se creará una corriente de aire que os mantendrá frescos.
En pocas palabras, puede que la inversión sea mayor, pero si lo piensas a largo plazo, se acabará convirtiendo en un elemento imprescindible de tu vivienda que podrás aprovechar todo el año, adaptándola al clima exterior.




