¿Qué diferencia hay entre una pérgola y un cenador?

¿Pensando en crear el rincón perfecto en tu jardín para cenas de verano o disfrutar de las tardes protegida del sol mientras lees tu novela favorita?
Existen tantas opciones para diseñar el exterior, que es normal tener dudas sobre cuál es la opción más adecuada, y es que no solo hay que pensar en la estética, sino también en la durabilidad y la practicidad.
Ahora bien, ¿cuáles son las opciones más populares? Pues en la actualidad, el cenador y la pérgola son las estructuras más demandadas por los que quieren hacerle un lavado a su jardín. Sin embargo, ¿tanta hay tanta diferencia entre una pérgola y un cenador?
¡Por supuesto! En la actualidad, gracias a la tecnología moderna, hay múltiples opciones de pérgolas, como por ejemplo la pérgola bioclimática retráctil, que no solo te cubrirá del sol, te dará un espacio totalmente útil en el jardín, terraza o patio para disfrutar del exterior. Pero, sí aún no lo tienes claro, permítenos que en este artículo tratemos las grandes diferencias entre un cenador y una pérgola.

¿Qué es un cenador?
Antes de entrar en materia, ¿qué es un cenador? Porque para entender bien las grandes diferencias con una pérgola, es importante tener claro el concepto.
Cuando hablamos de un cenador, nos referimos a una estructura independiente que, por norma general, tiene una planta cuadrada o rectangular con una cubierta fija y cerrada. Básicamente, es como si fuera una pequeña estancia anterior, que recuerda a un pequeño pabellón para eventos que se colocaban en parques.
En cuánto a su función principal, es crear un espacio, que sirve como resguardo ante los días soleados del verano y los lluviosos del invierno, en el que poder cenar o comer. Antiguamente, eran el punto de reuniones sociales de la alta sociedad, mientras servía como mirador para contemplar las vistas del jardín.
¿Qué características tiene un cenador?
Espera un momento, porque antes de que pasemos a ver las diferencias que hay entre un cenador y una pérgola, ¿qué te parece si te explicamos sus características para entender mejor cómo es esta estructura?
Estructura autoportante
Todos los cenadores son estructuras independientes de la vivienda, es decir, su diseño es autoportante.
El techo se sostiene por una serie de pilares, sin tener que apoyarse en la fachada de la vivienda, pudiendo instalarse en cualquier punto del terreno. Eso sí, es necesario que la superficie esté bien nivelada.
Techo sólido
Al contrario que con otras estructuras, sobre todo comparada con la pérgola, el techo de un cenador es cerrado, sólido y no se puede mover.
Puede estar fabricada en madera, teja, pizarra o incluso lona técnica de alta densidad en versiones más ligeras, pero su función es siempre la misma: sellar el espacio superior por completo.
¿Con qué materiales se fabrica un cenador?
Es cierto que hoy en día hay muchísimas opciones entre las que elegir, como por ejemplo el aluminio si buscas una opción más económica y resistente, pero, normalmente, los cenadores se construyen con madera tratada o hierro forjado.
¿Por qué se prefieren estos materiales? Porque, visualmente, aportan robustez. Sin embargo, requieren más mantenimiento contra la humedad y el óxido.
Cerramientos decorativos
A la hora de adquirir un cenador, puedes optar por un diseño más sencillo o, por el contrario, que este tenga cerramientos laterales como celosías, cortinas, paneles de cristal o, simplemente, unas barandillas para “cercar” el espacio y sentir que estás en un espacio independiente del jardín.
Plataforma o suelo integrado
En ocasiones, los cenadores cuentan con una plataforma o tarima que sirve para elevar la estructura sobre el césped, con unos pocos escalones. Con esto, no solo se delimita su área, también sirve para proteger el mobiliario de la humedad del césped.
¿Cuáles son las diferencias entre una pérgola y un cenador?
Con todo aclarado sobre esta estructura, es el momento de ver qué diferencias existen entre una pérgola y un cenador, ¿estás preparado?

Nivel de protección
La primera diferencia, y la principal, entre una pérgola y un cenador es como se gestiona la protección bajo su estructura.
Podríamos decir que el cenador es una estructura del todo o nada. Es decir, si hay sombra, la habrá siempre, si llueve, pues el techo te protegerá, aunque como suele ser abierto, si hay una tormenta no te servirá de mucho.
En cambio, la pérgola es una estructura de vigas abiertas, cuya función es crear una zona útil bajo su techo. Dependiendo de como esté diseñado, puede ofrecer más o menos protección, ya que hay pérgolas con techo y otras que son vigas distribuidas estratégicamente para crear pequeñas zonas de sombra.
Ubicación
Aquí tenemos una de las grandes diferencias entre un cenador y una pérgola.
Cómo hemos mencionado en las características del cenador, este siempre es una estructura independiente dentro de la parcela, mientras que la pérgola puede ser adosada o autoportante, según para lo que quieras aprovechar el espacio bajo su techo.
Diseño de la estructura
La estética es otra de las grandes diferencias entre una pérgola y un cenador.
Mientras que las pérgolas suelen tener un diseño con líneas rectas y mucho más minimalista, los cenadores son estructuras más voluminosas y llamativas, así que su presencia es más imponente. Tenlo muy presente a la hora de elegir entre ambas opciones, porque ocupará mucho espacio, tanto visual como de dimensiones, en tu jardín.
Versatilidad con el clima
Como el cenador suele contar con una estructura semiabierta o completamente cerrada (todo dependerá de lo que pongas en su perímetro), la temperatura es difícil de regular, pudiendo atrapar el calor del sol bajo el techo y precisar de ventilación extra. Y en invierno, será un espacio muy frío, ya que no dejará pasar los rayos del sol.
En cambio, las pérgolas como son abiertas, y algunas incluso puede regularse como de abierto quieres el techo, permite una circulación de aire constante, así que son más frescas en verano y calurosas en invierno.
¿Hay mucha diferencia en el precio?
Seguro que esto es una de las cosas que más te preocupa a la hora de decidirte si poner un cenador o una pérgola, ¿verdad? Pues sí, hay bastante diferencia en el precio. Claro que, también depende con que lo comparemos.
Empecemos por el cenador; Como es una estructura mucho más compleja, necesita mucho más trabajo y la instalación es más complicada. Además de que, como no puede adherirse a la fachada, tendrás que preparar el suelo del jardín nivelándolo, lo que aumentará el coste.
La pérgola, en cambio, hay opciones muchísimo más baratas. Ahora bien, si optas por un pérgola bioclimática es cierto que el precio es mayor, pudiendo equipararse a un cenador o incluso superarlo. No obstante, tiene muchas ventajas y te permitirá tener un techo protector bajo el que resguardarte y disfrutar del jardín todo el año.

¿Por qué una pérgola bioclimática es una mejor inversión que un cenador?
Tras leer las diferencias entre ambas estructuras estarás pensando “¿Realmente merece la pena un cenador y no sería mejor una pérgola?”.
Te seremos sinceros, si analizamos las diferencias en profundidad, y pensamos en la rentabilidad a largo plazo y, sobre todo, buscas una estructura que disfrutar todo el año, la pérgola bioclimática es la mejor opción.
Tendrás un control total sobre el clima
A diferencia de la rigidez del cenador, con la pérgola bioclimática podrás decidir cuánta luz y cuánto aire quieres en cada momento.
Como el techo cuenta con lamas, que pueden ser orientables y retráctiles, podrás adaptar su posición para conseguir que el aire caliente escape, creando pequeñas corrientes de aire que refrescarán el interior, algo que con el techo cerrado y fijo del cenador no conseguirás.
Mantenimiento de la estructura
Por desgracia, con el paso de los años la estructura de los cenadores se oxida si son de hierro o se pudren si son de madera, así que necesitan un mantenimiento constante a lo largo del año, sobre todo si vives en zonas con altas temperaturas o en el que son frecuentes las lluvias.
La pérgola bioclimática, en cambio, está fabricada habitualmente en aluminio extruido con acabados de alta resistencia. Es una inversión que no te esclaviza a tareas de mantenimiento tediosas; basta con una limpieza básica para que luzca como el primer día durante décadas.
Integración con la arquitectura de la vivienda
Volvemos a repetirlo: El cenador siempre será una estructura independiente de la vivienda, generalmente con un estilo rústico, que puede romper la armonía de tu vivienda, especialmente si optas por un estilo moderno para el jardín.
En el caso de la pérgola bioclimática, como puede ser adosada, se integra a la perfección con la fachada, como si fuera una extensión más de ella.

Puede ser un cenador
La gran ventaja de las pérgolas bioclimáticas es su versatilidad, ya que no solo pueden servir para una pequeña zona de café o un espacio de lectura.
Bajo su techo puedes poner lo que tú quieras: una zona de barbacoa, un espacio chill out, la zona de juegos de los críos, usarla para cubrir la piscina en verano… E incluso convertirse en un cenador. Y es que cuentas con múltiples opciones de personalización a la hora de instalarla, como colocar celosías para conseguir más intimidad, cortinas… Lo que tú quieras.
Revalorización de tu propiedad ante una posible venta
Si pensamos en cuál de las dos opciones es una mejor inversión, sin lugar a dudas la pérgola bioclimática sale ganando gracias a su tecnología vanguardista, su diseño y durabilidad.




